sábado, 13 de febrero de 2010

Noveno Misterio

Saber, a ciencia cierta, que te aguardo
para morir sin remedio en tu presencia

Deponer mi nombre en tus altares,
cual sacrificio de vidas perdidas

Acaso una muerte a plazos sea el destino,
irrevocable conclusión para una espera...


buscando el sabor del porvenir
    (dulce a fuer de eterno)
encontrando lo que daba por perdido
cautivo del recuerdo de unos ojos
angustiado en la certeza de mis dudas
lejano del hogar que me aguardaba
asido ya al color de la esperanza
perdido en lo que nunca tuve
a un verso de saberte ajena
a un beso de llamarte mía...

No hay comentarios: